Ser narigón, la nueva moda
El modelo de belleza clásico ha finalizado su reinado. Todos los días vemos en la calle gente que no es del todo bonita, pero tiene ese no sé qué. Una belleza exótica, tal cual afirma el estilista Roberto Giordano en una publicidad de cerveza.
Por suerte, ahora la moda está mirando a quien ha rechazado en muchas oportunidades. Sí, al tantas veces denostado “cara con mango”, “tucán”, “sifón”, “traficante de moco”, “apropiador de aire”, “Condorito” y tantos otros apodos que solían portar. Sí… éste es su turno, su momento en la historia, su oportunidad de decirle a tus compañeros de secundaria: “Mirá lo de lo que es capaz el narigón“.
Para demostrar lo que digo voy a utilizar dos documentos de vital autoridad en esto de andar descubriendo modas. No, no se trata de un tratado filosófico sobre los alcances y pormenores del nazo. Mucho menos es una declaración de derechos de portadores de napias abultadas. ¡Basta!, tampoco son los papers de dos destacados teóricos de moda de Milán.
En este caso, recurriré a dos comerciales que no sólo emplean un mismo eje temático (el narigón), sino que también son “contemporáneos” en la TV. Y ambas publicidades no tienen pruritos en mostrar el estándar social (lindas parejas, lindo auto, familia feliz) de los narigones.
Por otro lado, pago por PayPal a quien me envíe el clasificado escaneado que usaron las agencias de publicidad para buscar al Cyrano que protagonizaría luego su spot (siempre imagino cómo serían esos avisos: “Se busca hombre, mayor de 18 y menor de 25, estatura media, buena presencia y que presente un serio desafío a cirujanos especializados en rinoscopías” ¿?).
A continuación, les dejo los dos videos. Mientras tanto, escribo en Google “+cirugías +nariz +silicona”, para ver si aparece algún enlace patrocinado que me ofrezca aumentar dos talles el tamaño de mi nariz. Hasta la próxima.
4 comentarios 19 de Julio de 2008

