Navegando por Internet encontré una tira cómica llamada “Bunny Suicides”, la cual muestra a unos simpáticos conejitos que se esfuerzan por suicidarse. Para ello, estos animalitos se ubican en el lugar correcto y a la hora indicada de miles e hilarantes situaciones.
La tira fue creada por el dibujante y escritor británico Andy Riley, quien compiló varios libros, como “The Book of Bunny Suicides” y “Return de Bunny Suicides” (hacer clic aquí para ver la lista completa en Amazon). Mientras calculan el precio en moneda local y los costos de envío, les dejo algunos Conejitos Suicidas para que se rían un rato.
Cuando tenía alrededor de 12 años llegó a mi casa un Family Game. Se trataba de una consola de videojuegos que era el clon de otra que hizo furor en el mundo y que en países desarrollados se llamaba Nintento Entertainment System.
Uno de los juegos que recuerdo con mayor alegría era el Super Mario Bros (quienes no lo recuerdan o no lo conocen, que supongo serán pocos, pueden jugarlo online aquí). Realmente me encantaba ese juego, saltar los koopas (una especie de pelícano con caparazón), bajar por tuberías y comer honguitos podía consumirme una tarde entera. O una semana completa.
También recuerdo que, por ese entonces, todo lo referido al ocio digital en la Argentina era clonado, así que insertando un cartucho de 10, 20, 50, 10 o tres millones de juegos podíamos encontrarnos con alguna versión de Super Mario Bros. Una pena, porque al tiempo terminé por cansarme.
Hoy, ya más grande, sigo jugando de forma online o por medio de un emulador. Y recién hace unas semanas pude llegar a la última pantalla del juego y rescatar a la princesa Peach Toadstool. Por suerte, YouTube me ayudó a hacerlo. Gracias al video que inserté más abajo pude saldar mi deuda. Ahora ya no me retarán en mi empleo por perder tiempo jugando con el fontanero de gruesos bigotes.
Pero seguí buscando en YouTube y me encontré con un video bastante simpático que muestra a un usuario tratando de terminar un nivel muy díficil. Casi imposible. Y si son menores de edad y saben hablar en inglés, por favor, no lo miren. Sus insultos pueden poner colorado a cualquiera.
Y seguí en YouTube. Ya lo saben, es muy adictivo. Y encontré esta maravilla: un grupo de teatro interpretando en vivo un nivel de Super Mario Bros, con todos los personajes y obstáculos incluidos, al modo del teatro negro de Praga. Siéntense y disfrútenlo.
Estacionar (o aparcar, como lo dicen en el resto de Sudamérica) un auto no es una tarea sencilla para un novato. Recuerdo que cuando aprendí a manejar, lo que más me costó aprender fue, justamente, a detener mi auto entre otros dos vehículos.
Saber a qué distancia del otro auto colocar el mío, cuándo girar, cuándo frenar, etcétera. Y este miedo se acrecentó a la hora de ir a buscar mi licencia. Al terminar la prueba de conducción y el examen de las señales de tránsito, se venía justamente el último escalón -más alto que los demás- para obtener mi carné: el estacionamiento.
La prueba aquí, en mi Morón natal, consistía en colocar el auto entre dos caballetes de metal lo suficientemente doblados y carentes de todo equilibrio como para caerse con sólo un suspiro. La prueba fue exitosa, pero hubo que esperar más de media hora para volver a usar el auto pues el volante estaba muy resbaladizo, fruto de mi excesiva transpiración (y eso que estábamos en invierno).
Todo este preludio me sirve de excusa para presentarles un juego encontré en Recórcholis, un gran blog de informática. Se trata de Bombay Taxi, un jueguito en línea que nos permitirá prácticar (sin pedales, volante ni palanca de cambios, sólo con las flechitas del teclado) el duro arte de estacionar un auto.
Seguro que los que pierdan muy a menudo pronunciarán excusas del tipo “Este juego no recrea al 100% cómo se comporta un auto” o cosas por el estilo. Pero puede ser de gran ayuda para aprender las distancias, el ángulo de giro y otras minucias de la conducción. Además es puede ser bastante entretenido.
Eso sí, cuando colisionen contra otro vehículo, la partida estará oficialmente perdida. Pero en lugar de los regaños de padre que le presta el auto a su hijo, escucharemos el insulto (por suerte, en idioma indio) del dueño del taxi.
BONUS TRACK:Ante el éxito de Bombay Taxi, el sitio web Games2Win recientemene añadió la secuela de este juego. En este caso, se agregó la posibilidad de cruzar pasos a nivel y de esquivar artistas callejeros, mendigos, tropillas de trabajadores y … ¡elefantes!